Vino y pastas, un clásico de los domingos

Por |2020-11-17T13:41:49-03:00noviembre 17th, 2020|Maridajes perfectos|

Cómo crear el maridaje perfecto El primer consejo es que no tenemos que pensar en el producto en sí (pappardele, tagliatelle, ñoqui o raviol). Lo que interesa son los colores. Siempre nos fijamos, primero, en el color de la salsa y, en caso que corresponda, también al del relleno. Así, a salsas claras les corresponderán vinos blancos. A salsas oscuras, le sentarán mejor los vinos tintos. En relación a los rellenos, seguiremos la misma línea. Pensemos, por ejemplo, en pastas con vegetales, cremas, quesos, pesto, capresse o simplemente ali oli. Podrían ser unos exquisitos ravioles verdes de calabaza a la manteca o ñoquis de queso de cabra. En estos casos, lo ideal es acompañar con un vino blanco, ligero, fresco y aromático. Una muy buena opción sería Sauvignon Blanc, que acompañaría de maravillas a partir de su frescura, acidez envolvente y aromas de hierbas y minerales. Otra alternativa, un Riesling ligero. Si la pasta tiene un fuerte componente de carne (fideos a la bolognesa) o de pescado (fettuccine nero seppia ai gamberi), la sugerencia en este caso son blancos, pero con cuerpo y crianza en madera para equilibrar con la intensidad del plato. Un excelso Chardonnay de gran cuerpo, acidez refrescante