¡A maridar!

En el primer sorbo notaremos un vino de gran presencia en boca y sabores envolventes que a su paso nos darán distintas sensaciones táctiles por sus taninos y sobre todo la astringencia que lo representa. Si hablamos de retronazales, los olores percibidos evolucionan convirtiéndose en aromas de frutos cocidos, mermeladas, con destellos de madera y ceniza.

El vino elegido en esta edición es totalmente equilibrado entre acides y amargor, con gran presencia frutal y largo en boca,  por lo que su maridaje es muy variado y versátil desde carnes hasta ensaladas, pasando por pastas y postres.

El plato a degustar: unas riquísimas lentejas criollas que acompañarán al Malbec, tendrán como ingredientes: lentejas, zapallo, papa, cebolla, ajo, pimiento, zanahoria, panceta, chorizo colorado, osobuco y especias a gusto.

Una vez que tengas todos los ingredientes detallados y mientras nos servimos una copa de vino, lavamos todos los ingredientes y hervimos las lentejas junto con los osobucos. Posteriormente agregamos unos cubitos de zapallo, papa y zanahoria para que vaya tomando sabor a las verduras y cárnico nuestro caldo.

“En el primer sorbo notaremos un vino de gran presencia en boca y sabores envolventes que a su paso nos darán distintas sensaciones táctiles por sus taninos y sobre todo la astringencia que lo representa…”

Por otro lado, rehogamos el resto de las verduras con la panceta y el chorizo colorado, agregamos condimento a gusto (se sugiere que tenga impronta picante). Una vez sellado todo, lo verteremos al caldo para finalizar su cocción.

Emplatado

En una cazuela de barro colocamos nuestras lentejas acompañadas de rebanadas de pan de campo; como opcional se le puede agregar un poco de ciboulette picado, que le aportará notas frescas y verdes al plato.

Eso es todo. ¡A disfrutar de este maridaje mendocino para elaborar y disfrutar en familia en honor a nuestra patria!

Fuente: www.mdzol.com